¿Qué es para ti el amor?

Nos hicieron creer que la fórmula que funcionaba era la llamada »dos en uno»: dos personas pensando y actuando igual. No nos contaron que solo siendo individuos con personalidad propia y entendiendo y respetando la del otro compañero podremos tener una relación de pareja sana.

Es importante diferenciar dos conceptos que se suelen confundir, como son el enamoramiento y el amor. Una cosa es enamorarse y otra distinta es sentir amor hacia una persona. Esta confusión aparece cuando pensamos en lo romántico como ingrediente único e indispensable de ese amor hacia tu pareja.

Diferenciar entre amor y enamoramiento

El amor es muy diverso, ya que la realidad es que podemos amar a muchas personas, es decir, sentir amor por nuestros amigos, por nuestros padres, por nuestra pareja, etc. Sin embargo, en el enamoramiento el foco se suele centrar en una persona. En muchos casos ocurre que este enamoramiento es el punto de partida que conducirá al amor en la relación, una fase más sólida.

Es necesario desmontar la omnipotencia del enamoramiento como situación idealizada y entender que esta fase tiene su tiempo y que, incluso en esta fase, el amor no lo puede todo, que existen muchos elementos que hay que cuidar y entrenar en la relación de pareja para que funcione bien.

¿Tú también confundes estos dos conceptos? ¿Te gustaría saber más sobre cómo evoluciona el amor? Te lo contamos.

Las 3 fases por las que pasa una relación

El amor es complejo y dinámico, está constantemente readaptándose a las diferentes etapas por las que pasa la pareja. Existen diferentes fases en la vida de la relación a través de las cuales el amor se puede ir deteriorando o seguir evolucionando hasta llegar a un vínculo emocional mucho más profundo y sólido que se mantenga en el tiempo.

Estas tres etapas son: ENAMORAMIENTO, CONOCIMIENTO Y ACEPTACIÓN, CONSOLIDACIÓN.

¿Quieres saber más? Pues atento.

Fases del amor

Enamoramiento

La 1ª fase es la etapa del ENAMORAMIENTO: es el momento de ese amor idealizado y vinculado al flechazo inicial en el que aparecen las conocidas »mariposas en el estómago», donde todo es perfecto, puesto que proyectamos en el otro nuestros propios deseos. Es decir, vemos a la otra persona como necesitamos que sea y no como realmente es.

A esto lo llamamos la química del amor: “En esta fase el cerebro libera grandes cantidades de dopamina, serotonina o noradrenalina, es por eso que cuando nos enamoramos nos sentimos excitados, llenos de energía y nuestra percepción de la vida es magnífica. Exactamente igual que si consumiéramos sustancias psicoactivas”.

Conocimiento y aceptación

La 2ª etapa es la del CONOCIMIENTO Y ACEPTACIÓN de la pareja: es el periodo en el que las personas que forman la pareja se conocen mutuamente, comienzan a descubrir tanto sus defectos como sus virtudes.

En este momento nos enfrentamos a una visión más real de cómo es la persona de la que nos hemos enamorado, y comenzamos a ver todas sus vertientes y a comprobar que algunas nos gustan mucho y otras no tanto. En esta fase se amortigua un poco el nivel de excitación de la relación, entramos en una fase un poco más calmada.

Vamos a valorar si somos capaces de aceptar a la otra persona en su conjunto, y si el balance de lo que ahora vemos en él o ella sigue siendo positivo para nosotros. En este momento, puede surgir la “tentación” de intentar cambiar al otro para que se adapte a la imagen inicial que teníamos de él o ella, pero esto sólo va a generar problemas en nuestra relación, porque estamos intentando que la otra persona sea como nosotros queremos que sea y no como realmente es.

Fases del amor

La base para continuar avanzando tiene que estar fundada en la aceptación del otro, siempre y cuando lo que vemos en la otra persona sea interesante para nosotros en su conjunto, si no, probablemente la relación no funcionará.

Consolidación o afianzamiento

La 3ª fase es la que llamamos AFIANZAMIENTO: una vez hemos aceptado a nuestra pareja tal y como es, con sus fortalezas y sus debilidades, y considerando que la relación en su conjunto nos compensa, es cuando nos plantemos un posible proyecto de futuro en común.

Las idealizaciones de una pareja perfecta quedan atrás y ahora hay una visión más realista de la relación, una relación que en su conjunto es positiva y que contribuye a mi bienestar. Esta es una fase mucho más calmada a nivel emocional, pero en la que se suelen producir muchos cambios vitales importantes que van a requerir también de energía para que la relación continúe en equilibrio. Es una etapa de relación más consolidada donde se refuerzan aspectos claves de la relación como son la intimidad, complicidad y el compromiso mutuo.

Conclusiones

No necesariamente estas etapas son exactamente iguales en todas las parejas. Pero sí es cierto que el hecho de conocerlas y prepararnos para ellas nos ayuda a tomar conciencia de lo que está ocurriendo en cada momento y a entender que este tipo de relación, como cualquier otro vínculo afectivo, es un proceso dinámico en constante evolución.

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