Las personas podemos dejarnos llevar y que, de forma pasiva, nuestra vida vaya conformando un camino sin un destino concreto o sin pensar cual será o bien podemos activar nuestra conciencia e intervenir en este guion para que nuestra vida sea lo más parecido a lo que nosotros deseamos.

El guión de nuestra vida viene más determinado de lo que creemos, desde que nacemos tenemos asignado un camino diseñado por todos los que nos quieren y esto no es siempre de forma consciente. Esa parte inconsciente y ese camino pre-diseñado, nos lleva a tener la sensación de haber llegado a un punto y no entender muy bien cómo o en qué momento hemos tomado determinadas decisiones que en realidad no parecen nuestras o no terminan de llenarnos.

La buena noticia es que, con trabajo, podemos luchar por rediseñar nuestro guión de vida, podemos tomar las riendas. No es cuestión de sentarnos y escribir cómo queremos ser y dónde queremos llegar, solo tenemos que hacer qué vayan ocurriendo pequeñas cosas que contriubuiran al objetivo planteado.

Hay que hacerlo con frecuencia porque evolucionamos y cambiamos y de vez en cuando, será importante readaptar nuestro guion, es normal, podemos cambiarlo cada vez que queramos. Hablar y reflexionar sobre esto, es dar argumentos a nuestra existencia y solo con expresarlo le estaremos dando un sentido a nuestra vida y la sensación general de satisfacción aumentará.

Por lo tanto, recomendamos pararnos de vez en cuando mirar donde estamos, pensar si es donde queremos estar y tomar algunas decisiones conscientes que nos orienten donde –en ese momento- nos interese estar. RE ORIENTAR NUESTRA MIRADA A DONDE QUEREMOS LLEGAR.